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jueves, 8 de septiembre de 2011

Mientras, SU fiesta continúa


El Roto (que sigue publicando en El País) la clava, una vez más.

viernes, 19 de agosto de 2011

Favoreciendo a los míos

Josu Mezo, en su impagable Malaprensa, se pregunta si es lícito que un grupo de personas sea favorecido de forma arbitraria por quienes deberían velar por la equidad en el trato a los contribuyentes:
"¿puede un director general ordenar, sin más, a sus subordinados, que a un determinado grupo no se les cobre una tasa o precio público, que está regulado? ¿No es nula esa orden? ¿No podría ser, incluso, delictiva?"

...
"en la práctica no vivimos realmente en un estado de derecho, sino que seguimos en el arbitrismo premoderno donde la ley es como si no existiera."


sábado, 13 de agosto de 2011

Economía básica

Llevo varios días preguntando a gente de mi entorno si saben lo que es la prima de riesgo, y nadie es capaz de explicarlo con claridad. Es increíble, algo que lleva más de una semana siendo portada de toda la prensa escrita y de todos los informativos de radio y televisión, y nadie sabe de qué están hablando.

Tiende uno a pensar que todo el mundo dispone de la misma información, pero no es así. Los datos, los hechos y las explicaciones están ahí, al alcance de cualquiera, y son temas relevantes, graves, de impacto casi directo en la vida de todos, cree uno. Y no, la mayoría de la gente no presta atención. Y hablo de universitarios, funcionarios de niveles medio y alto, jóvenes que se sienten concernidos por el movimiento de los indignados, gente con sensibilidad social, la mayoría de izquierdas...

Por eso vienen bien posts como éste. A primera vista, uno cree que son obviedades. Pero, a nada que pregunta por ahí, se da uno cuenta de que para nada son cosas sabidas.

Bueno, para predicar con el ejemplo, tengo que dedicar un rato a leer esto con tranquilidad.


jueves, 4 de agosto de 2011

Los impunes culpables de la crisis

En El País de hoy, David Fernández cuenta quiénes manejan a su antojo, sin control y prácticamente gratis, los niveles de opulencia, pobreza y supervivencia de los habitantes de La Tierra: Los fondos de inversión, los fondos de pensiones, los fondos soberanos y, los más peligrosos (aunque, incomprensiblemente, no ilegales), los hedge funds.

sábado, 30 de julio de 2011

Chao, El Roto


En vista de la deriva que va tomando el periódico, ¿El Roto se va de El País para siempre, o sólo de vacaciones?

viernes, 29 de julio de 2011

Elecciones el 20N

Elecciones generalísimas (Santi Mayoral, vía Radiocable) el 20 de noviembre. Que The Flying Spaguetti Monster nos pille confesados.



viernes, 22 de julio de 2011

La clave de la "salida de la crisis"

Alberto Garzón, en su blog:
"La UE necesita definirse como espacio de autosuficiencia financiera, estableciendo controles de capital, imponiendo regulaciones fuertes a las transacciones financieras (especialmente a las que tienen que ver con la deuda pública), prohibiendo las transferencias con los paraísos fiscales, prohibiendo instrumentos y prácticas financieras puramente especulativas (como las operaciones al descubierto que permiten vender títulos que no se tienen, o los hedge funds) y sobre todo establecer un sistema impositivo altamente progresivo (con la recuperación del impuesto del patrimonio, de nuevos tramos al IRPF y subida general de tipos especialmente al capital).
...
Pero mientras sigamos viendo cómo se obliga a los países a aplicar planes de ajuste, y además mientras todos los países lo hacen a la vez, seguiremos en crisis y viendo cómo cada vez hay más transferencias de rentas desde las clases populares hacia las clases dominantes."
Así de claro y conciso.

El vídeo de Camps

Hay que ver íntegro el vídeo de la despedida de Francisco Camps para apreciar con claridad la percepción mesiánica que de sí mismo tiene el individuo. Del catalán al castellano, del "soy un tipo humilde y leal" al "ya veréis cuando vengan los míos", del gesto contundente a la risa nerviosa, el discurso es el más acabado ejemplo de la realidad paralela en la que se instalan algunos políticos y de lo mucho que les duele tener que abandonarla para regresar a la cruda "realidad real".

Por cierto, eso que le sobresale de la manga izquierda, ¿es una "vía" de ésas que ponen en los hospitales para suministrar al paciente calmantes, relajantes y otras especialidades farmacéuticas?

sábado, 22 de mayo de 2010

Regalos

Genial El Gran Wyoming en su columna de hoy, hablando de la percepción que Rita Barberá tiene de los regalos que reciben los políticos:
"Alarma que personas tan mayores y tan expuestas al mal no sepan diferenciar el caramelo que el señor de la gabardina ofrece a la niña en el parque del durito que le da la abuela el día de su cumpleaños “para que se convide con las amiguitas”.


Ingresos y gastos

En El País, vía Escolar, interesante artículo sobre gastos e ingresos públicos, impuestos y redistribución de renta. Lo guardo, para posibles futuras referencias.

jueves, 20 de mayo de 2010

Calendario electoral

En 2010, rebaja de sueldos. En 2011, congelación. ¿Y en 2012? Pues "recuperación de poder adquisitivo". Es que hay elecciones en marzo...

martes, 18 de mayo de 2010

Privilegiados funcionarios

Mi hermano Manuel me envía este texto firmado por Gustavo Vidal Manzanares. Ni en su blog ni en sus columnas de El Plural (aquí, la última, publicada ayer) he encontrado el texto en cuestión, de modo que no puedo dejar enlace al mismo. Por su interés, y comoquiera que refleja también la que podríamos llama "parte sentimental" del asunto, aquí va:
Funcionarios públicos y sueldos congelados

En 1956, Dolores Medio escribió “Funcionario público”, novela desgarrada donde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.
Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido.
Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer
ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada
sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo.
Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil
viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los
dedos.
Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes… ¿los funcionarios? Unos “pringaos, hombre, unos “pringaos”… ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?...

“España va bien”.

Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y “España va bien”, miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones. Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.

Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los “privilegiados funcionarios”, precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis.

Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron
dinero sin las debidas garantías. No pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscales. No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios. No, no… todo esto que lo paguen los funcionarios.

Sí, los funcionarios, aquellos “pringaos” durante los años del falso esplendor económico.

Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auxiliar que no gana más de novecientos… ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos “privilegiados”!

Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor

viernes, 14 de mayo de 2010

Los ricos son los funcionarios

A través del blog de Roger Senserrich, que lo enlaza con esta frase
"los trabajadores públicos españoles están muy bien pagados a nivel comparado"
llego a este largo post de Kantor, también en Lorem Ipsum. Economía descarnada, neoliberalismo en estado (casi) puro. Hay que leerlo con tiempo por delante y con mucha tranquilidad, reprimiendo la indignación. Porque cosas como éstas
"Tenemos demasiados funcionarios, y ganan demasiado dinero. Mientras los trabajadores del sector privado han perdido cerca de un 10% de su poder adquisitivo en el último ciclo alcista (en parte por el efecto composición debido a la entrada de nuevos trabajadores, y en parte porque esos trabajadores han tirado a la baja de los salarios), los funcionarios públicos han ganado un 16% en sus salarios reales.

Por eso, en esta etapa de ajuste los primeros que deben pagar son los trabajadores del sector público, quienes no solo disfrutan de una total estabilidad en su empleo, sino además han disfrutado de una evolución salarial mejor que el resto del país."

"Por tanto, o bien damos un “gran salto hacia adelante” en productividad, cosa que no va a ocurrir, o tendremos que abaratar nuestros costes por el sencillo medio de ajustar oferta y demanda mediante flexibilidad en precios. Dado que la oferta laboral supera la demanda en cuatro millones y medio de personas, el lector se hace una idea de que los salarios reales tendrán que reducirse mucho para volver a un nivel de desempleo sostenible. Oferta y demanda, decía el loro economista.

Es decir, no se trata de “reforma laboral” o “reducción de salarios”; se trata de “reforma laboral para que se reduzcan los salarios”. Si no es eso, no funcionará."

"El trabajo no consiste en hacer cosas hermosas o espiritualmente satisfactorias, sino en cubrir las necesidades de otras personas, y en particular de esas que pueden pagar por ello. Es justo que un fontanero gane más que un licenciado en filología hispánica, ya que haber leído a Quevedo no mejora el bienestar de otras personas, y arreglar las cañerías sí. Vivir es vender."

"Al día siguiente de que el Estado ofrezca ayudas a la vivienda o al alquiler, subirá el precio de la vivienda, al día siguiente de que el Estado obligue al empresario a pagar un impuesto adicional sobre el trabajo, este rebajará el salario por el importe del impuesto, al día siguiente de que el precio de la indemnización por despido se incrementa, los empresarios reducen sus contrataciones…"

"El punto fundamental, en resumen, no es que seamos más pobres. Es que nunca fuimos tan ricos. Y como nos creímos más ricos de lo que éramos, todos, empezando por el Estado, y siguiendo por los hogares y las empresas (con la ayuda de las instituciones financieras), ajustamos nuestros gastos a unos ingresos irreales. Y ahora toca ajustarlos (a la baja) a nuestra verdadera riqueza (riqueza=capacidad de generar renta)"

"Por tanto, yo apoyo un incremento del IVA de un 2%, condicionadamente a una reducción lineal de los salarios públicos del 10% (y de las pensiones del 5%), y un compromiso de congelación de la oferta de empleo público en todos los sectores salvo Seguridad y Justicia (estos dos servicios públicos sufrirán una sobrecarga asociada a la crisis)"

"el intervencionismo laboral es un error. Un marco de libre contratación es netamente superior a cualquier alternativa, y precisamente buena parte de mi apoyo al Estado del Bienestar (sanidad y educación privadas y subvencionadas, y programas asistenciales) está relacionada con mi ultra-liberalismo laboral. Meteos en nuestros bolsillos, pero dejad en paz nuestras empresas."

llevan por lo menos al desasosiego. Porque son barbaridades pero, por lo que se ve, la cosa funciona así. Y no es mala idea conocer al enemigo. Sobre todo cuando un gobierno que se dice de izquierdas aplica las medidas que el enemigo propugna.

miércoles, 10 de marzo de 2010

No tengo plan de pensiones

La rentabilidad intrínseca de un plan privado de pensiones (para quien lo suscribe, quiero decir; para el banco o la aseguradora que lo ofrece es otra cosa) es nula o casi; equivalente, en todo caso, a la que puede obtenerse ingresando las aportaciones en una cuenta “de alta remuneración” de esas verdes o naranjas. Su verdadero atractivo para el suscriptor es la deducción que pueda practicar en su declaración anual de la renta. Es decir, son planes rentables porque, en definitiva, están financiados con dinero público; sí, dinero que las arcas públicas dejan de ingresar y que, por lo tanto, tendrán que detraer de otros fines si no se incrementa la recaudación en cantidad equivalente. Y son tanto más rentables cuanto más dinero puede ponerse en ellos, lo cual favorece fiscalmente, una vez más, a las rentas más altas

Ya sé que la de las pensiones y la de los presupuestos generales son cajas diferentes. Pero parece claro que siempre hay dinero público para financiar las pensiones privadas. Y que nadie, salvo algún economista de izquierda, cuestiona esa realidad.

Hasta ayer, eran los bancos, cajas y aseguradoras quienes metían miedo al contribuyente con el coco de “cuando te jubiles la pensión no te va a llegar”. Pura lógica comercial, publicidad para incrementar su cartera de clientes y su cuenta de resultados. Normal.

Pero que venga ahora todo un Ministro de Trabajo (refrendado esta mañana por toda una Vicepresidenta Primera) a recomendar que suscribamos un plan privado de pensiones me parece no sólo preocupante, sino un verdadero sarcasmo. Porque, con la que está cayendo, el que aún no se ha metido en uno es, cuestiones ideológicas aparte, porque, sencillamente, no puede restar de sus temblorosos ingresos la cantidad necesaria para hacer una aportación periódica algo más que testimonial a ningún plan.

martes, 9 de febrero de 2010

La Gran Conspiración

Isaac Rosa, hoy, en Público:
"Puestos a hablar de conjuras, yo veo una para apretarnos más las tuercas."
¿A que al final va a resultar que la reflexión no era tan tonta?

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Por fin

Excelente noticia. Oigo en Radio 5, leo en Público y amplío en El País:
"El Tribunal de Estrasburgo o Corte Europea de los Derechos Humanos ha declarado la presencia de los crucifijos en las aulas "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos".
La Corte, por unanimidad de sus siete miembros, condena al gobierno italiano a indemnizar con 5.000 euros, "por daños morales", a la demandante, Soile Lautsi, cuya tenacidad al recurrir sin éxito a todas las instancias judiciales italianas ha recibido finalmente el premio de esta histórica sentencia del alto tribunal europeo. Que aún puede ser recurrida, no obstante.

Las reacciones políticas y religiosas no se han hecho esperar, si bien el Vaticano, que ha tachado de "equivocado y miope querer excluir a la religión de la realidad educativa", ha tardado un poco más en manifestar su opinión. Todos dan vueltas y más vueltas jugando al despiste alrededor del mismo pivote: que Europa no se entiende sin la aportación fundamental del cristianismo. Cuando lo que en realidad establece el Tribunal es la idea, revolucionaria a juzgar por el fervor de las manifestaciones en contra que concita, de que profesar una religión u otra, lo mismo que elegir no profesar ninguna, son actos voluntarios que conciernen exclusivamente a la esfera particular de cada persona. Que esa voluntariedad es un derecho fundamental. Que ninguna confesión está legitimada para imponer su credo ni, por ende, sus símbolos a nadie en los lugares de uso público, no opcional y compartido con quienes no comulgan con ese credo y esos símbolos. Y que todo eso se llama "libertad de religión".

miércoles, 21 de octubre de 2009

Me como un alfil

Permítanme que guarde aquí esto que publicó ayer Ignacio Escolar en su blog y, claro está, todos ustedes han visto ya.



Además del regocijo por la monumental pillada, el vídeo me trae a las mientes a uno de mis hermanos pequeños cuando aprendía a jugar al ajedrez. Cuando le llegaba el jaque mate no se resignaba a perder sin más, sino que optaba por un último movimiento inútil apuntando a la pieza de más valor que quedara sobre el tablero al contrincante mientras decía, triunfal: "pero me como un alfil".

Materias Grises

Esto de leer blogs es como lo de las cerezas: empiezas por uno y, a fuerza de enlaces, acabas con un blogroll que no puedes atender.

Empecé en esto hace varios años, diría que unos diez, cuando me conecté a Internet después de aficionarme a las columnas que Ramón Buenaventura publicaba en El Semanal. Lo primero fue picotear aquí y allá, yendo de un blog a otro y añadiéndolos a Favoritos así, por orden de llegada. Después vino lo de crear carpetas de Superfavoritos, Prensa, Cine, Arte... y luego las de Para Ver Más Tarde, Antiguos, Obsoletos... Claro, esto sólo podía verlo en el ordenador de casa y, algo más tarde, en el portátil que compré para poder llevar mi lista de un lado a otro. De modo que el paso siguiente fue crear este blog con la intención de tenerla a mi alcance en cualquier ordenador del mundo conectado a Internet. Ahora tengo en el blogroll la lista depurada de los más visitados... que ya está, también, llena de sitios a los que hace tiempo que no voy.

Así que llevo meses sin añadir sitios nuevos al blogroll, si no es el de algún amigo que redescubro, o las actualizaciones debidas a los que van cambiando de URL.

Hoy voy a añadir el de un tipo que escribe desde los USA, generalmente de economía y política de aquí, pero con una visión tamizada por la diferente vida real de allá. Se llama Roger Senserrich, y publica dentro del Club Lorem Ipsum, "una asociación privada sin ánimo de lucro dedicada al análisis y la investigación sobre temas internacionales". Hace tiempo que lo visito dentro del agregador Las Ideas, pero sin la periodicidad que creo que merece. De modo que lo saco de allí y lo añado al blogroll, lo mismo que hice en su día con Marc Vidal, mi actual catastrofista económico de cabecera, quien, por cierto, ya no aparece en el agregador.

Dejo aquí un par de referencias al trabajo de Senserrich (Materias Grises es el nombre de su blog)
"Cuando el PP sale a la calle en una manifestación tan decididamente nacionalcatólica, sin embargo, está dando una señal demasiado clara. El electorado que se preocupa por el aborto estará encantadísimo, cierto, pero los votantes centristas moderados tenderán a ver algo muy distinto: el ruido de la vieja España de siempre. La caverna. El eterno amor de la derecha española por el catolicismo antipático, moralismo cruel y obsesión por meterse con la vida privada de cada uno mientras pretenden ser “liberales”. Es decir, un partido de derecha cristianista estilo el Partido Republicano americano, en un país donde la religión tiene papel marginal comparado con los Estados Unidos." (Leer más)

"El consumidor medio tiene problemas entendiendo qué implica un 18% de interés anualizado o tipo de interés LIBOR variable extraño de forma aislada, en el vacio. Son ideas abstractas que requieren una cierta familiaridad con conceptos no demasiado evidentes, así que no podemos pretender que la transparencia baste; el cliente medio tomará atajos (¿me puede fiar de este tipo tan simpático? ¿está la oficina limpia? ¿me regalan una tostadora si compro cosas con la tarjeta?) para llegar a una decisión. El hipotético consumidor, sin embargo, sí es perfectamente capaz de hacer algo sin problema: comparar números - así que para asegurar que decide con cuidado, la regulación lo que puede hacer es darle un marco de referencia.

En jerga del congreso americano, ahora que debaten la reforma del sistema financiero, esto es lo que se llama la “vanilla option”, el producto aburrido. La idea es permitir que los bancos puedan ofrecer básicamente cualquier producto que les pase por la cabeza que no sea directamente robo a mano armada, siempre y cuando lo vendan en paralelo a la versión más anodina posible del mismo invento. En el caso de una hipoteca, por ejemplo, el banco podría ofrecer la hipoteca de tipo de interés variable negativo parcial aleatorio asesina, siempre y cuando dieran como punto para comparar un préstamo aburrido, banal y completamente anodino a tipo fijo y treinta años (este sí) regulado y detallado por el estado.

...

Por descontado, el hecho que era una idea brillante básicamente significa que el Congreso es incapaz de entenderla, los lobistas de la industria financiera luchan como locos para que sea eliminada de la reforma del sector, y la idea, como tantas otras en Estados Unidos, haya mordido el polvo en comité, víctima del triste sistema legislativo americano. No sé por qué me sorprendo." (Leer más)


sábado, 3 de octubre de 2009

Así de claro

Copio y pego el comentario que Jakundo hace a la anotación de hoy de Isaac Rosa en su blog, alojado en Público:
"Como decía Woody Allen en una de sus películas, todo es ‘’show business” hoy en día. España se ha embarcado en la pasada década a una carrera imparable para ver cuánto suelo podíamos cubrir con edificios, los constructores y las promotoras se forraron a base de disparar los precios de la vivienda de manera artificial y de contratar mano de obra precaria, sin cualificar, trabajando a destajo y con una siniestralidad laboral vergonzosa. Lo que estaba cantado (pero que, oh sorpresa, nadie pudo prever)al final sucedió: esa economía de especulación y explotación se agotó y nos hemos pegado el batacazo. Ahora tenemos el doble de paro (medalla de oro en desempleo), que en países como Francia y Alemania, tenemos a los que todavía no les han echado a la calle con miedo a que los echen. Y los empresarios están aprovechando para recortar derechos laborales, para putear más, para intimidar más. Tenemos un nivel de gasto público social (escuelas infantiles, educación, atención a los mayores) vergonzoso, tercermundista. Vicenç Navarro afortunadamente intenta abrirnos los ojos en este frente. Nuestro de sistema de Justicia necesita jueces y demás personal para remediar su monumental atasco. Necesitamos más policías, más profesores, más médicos. Pero, oh, parece no haber dinero. Y con este panorama nuestros gobernantes se gastan miles de millones de euros en promocionar la candidatura olímpica de Madrid. Y Gallardón ha endeudado la ciudad hasta el punto de que (lo leí en un artículo de Isaac Rosa) pagamos casi un millón de euros diarios a los bancos en intereses, puesto que Gallardón ha endeudado las arcas públicas en 7000 millones de euros.
Dicho todo lo cual, me importan un carajo las olimpiadas. Lo que me importa es que no me atraquen con unos precios de la vivienda cuatro veces más alto de lo que deberían. Me importa tener una Sanidad pública deficitaria y a la que se quieren cargar nuestros gobernantes ”neo-con”. Me importa que haya tanta gente sin trabajo, sin casa, sin recursos. Me importa que en este país hay un montón de gente vendiendo la farola a la puerta de los supermercados, y durmiendo en la calle.
Pero todo eso parece que no existe. Nuestros gobernantes se gastan un pastón en el show de las olimpiadas y viajan a Copenhague para promocionar esta ”corazonada” suya con la que nos han intentado lavar el cerebro a base de abundante propaganda,
Que quieren que les diga, me alegro de que ”Madrid” se haya quedado sin olimpiadas. Mejor dicho, me alegro de que Gallardón se haya quedado sin sus olimpiadas, y que se hayan quedado sin ella todos los que ya se estaban frotando las manos pensando en los negocietes que iban a hacer. Menos infraestructuras para los deportes y para el coche y más gasto social. Menos asfalto y cemento y más atención al pueblo."
Se puede decir más alto, con más palabras y con más rabia, pero no más claro.

sábado, 22 de agosto de 2009

Impuestos no, salarios sí

Blanco dice "si es necesario elevar determinados tipos impositivos para garantizar políticas sociales o inversiones públicas habrá que hacerlo", o sea, que podrían subir los impuestos a las rentas más altas, y todo el mundo se le lanza a la yugular.

Blanco dice que podrían establecerse "niveles de contención" en los salarios de los funcionarios, es decir, congelarlos, y nadie dice ni mú.

Curioso.