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viernes, 22 de julio de 2011

Encuestas

El otro día me hicieron en el trabajo una encuesta sobre prevención de riesgos laborales. El muchacho (que dijo vivir cerca de donde trabajo) iba acreditado por un "cipol" con su nombre y foto pero, aunque lo presentó como "una encuesta para la Junta de Andalucía", en su carnet no aparecía el logo de la Junta. Me pareció más bien un encuestador por cuenta de alguna empresa que querrá venderme algo en el futuro.

Las preguntas parecían fundadas y encaminadas a conocer el grado de satisfacción con mi desempeño, el ambiente de trabajo y la interacción con la jefatura y con los compañeros. Pero, al final, me pidió un "teléfono de contacto" y mi nombre. Me negué a darle ambas cosas, y alegó que es por si entro en el cupo del "diez por ciento aleatorio de entrevistados a los que contactan para saber si soy una persona real". Como me malicio, ya digo, que se trata de algún engaño para acabar vendiéndome algo, y ante su insistencia, le di el teléfono de la centralita y acepté su sugerencia de llamarme "Manolo". Ah, también me preguntó por mi domicilio, pero no insistió mucho y anotó la calle donde vive él, porque anteriormente había respondido a una de sus preguntas que vivo cerca del trabajo.

Hoy he recordado que una de las cosas que me preguntó fue si dispongo de una silla cómoda para trabajar. Y que esa pregunta no tenía conexión con las que la rodeaban, es decir, que no me hizo ninguna otra relacionada con la ergonomía, por ejemplo acerca de la luz, el aire acondicionado, las ventanas, la amplitud de las salas de trabajo, la altura de los monitores... y he pensado "ya está: este tío lo que quiere es venderme una silla".

Hace muchos años, cuando estudiaba en Madrid y no tenía nunca un duro, acepté por unos días un puesto de encuestador callejero en una empresa de estudios de mercado. Bueno, yo estudiaba Sociología, y me pareció una buena forma de ganar un dinerillo mientras ponía en práctica algo de lo que aprendía en la facultad... La primera y única encuesta que me encargaron se refería al nivel de estudios y el grado de aprovechamiento y satisfacción con los mismos de una población que debía estar comprendida entre los 12 y los 25 años de edad. Tras patearme durante varios días un barrio de nueva implantación lleno de parejas jóvenes con hijos pequeños, conseguí rellenar dos encuestas, que llevé, orgulloso, a la reunión con el controlador. "Muy bien" me dijo, enfático, mientras extraía dos nuevas carpetas de un maletín: "ahora vas y les vendes este curso de inglés".

Ya ven, no me fío de las encuestas.

sábado, 2 de octubre de 2010

Memeces empresariales

Félix Población, en su blog alojado en Público, habla de la profunda ignorancia de que hacen gala quienes, como el propietario de bar que decía el pasado 29 que él no iba a la huelga "porque los sindicatos no me dan de comer", no se dan cuenta de que su negocio consiste en ganar el dinero que le sobra a sus clientes; y que dejarán de ingresarlo si a los clientes deja de sobrarles.

De forma parecida reflexionaba yo aquí nada más conocer la rebaja en el sueldo de los empleados públicos decretada por el gobierno en mayo.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

En huelga

Este blog está en huelga. Asi que yo, que trabajo en él, no escribo nada hoy.

No, no se rían: algunas personas que conozco no se habrían atrevido a ir hoy a la huelga si el dueño del negocio en el que trabajan no les hubiera dicho que hoy no abre.

Ah, no, que se ríen del rostro que hay que tener para decir "hoy no escribo", después de llevar más de veinte días sin actualizar...

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Leña al sindicato

Isaac Rosa, hoy, en su columna de Público, denuncia en voz alta lo que todos comentamos en nuestros respectivos círculos cercanos: la omnipresente ofensiva antisindical pretende hacer fracasar desde dentro la huelga general convocada para el próximo día 29.
"Para verificar el sondeo que El País sacó el domingo, según el cual tres de cada cuatro trabajadores no piensan sumarse a la huelga general, estoy haciendo mi propia encuesta. La dejo aquí, por si quieren participar.

La pregunta es: “¿Hará usted huelga el 29-S?” Y las respuestas posibles son: a)Sí; b)No, estoy en paro; c)No, trabajo en negro; d)No, soy precario y me echarían; e)No, voy justo y no puedo perder un día de sueldo; f)No, soy autónomo; g)No, no quiero ser yo el único en mi empresa; h)No, he leído en el periódico que va a ser un fracaso; i)No, los sindicatos son unos… (escriba lo que proceda).

La huelga es una putada, sí. En primer lugar para los convocantes, que se la juegan y lo tienen todo en contra: nunca tantos trabajadores tuvieron tan difícil ejercer su derecho a huelga, a lo que se suma una campaña mediática antisindical que viene ya de lejos y cuyo último capítulo es el intento de desmovilización a base de repetir desde un mes antes que va a ser un fracaso."

...

"Según se acerque la fecha se multiplicarán los intentos desmovilizadores. Es una perfecta profecía de autocumplimiento: como la huelga va a fracasar, mejor no te sumes, y así seguro que fracasa."

Por cierto, ¿han oído esta mañana al tal Salvador Sostres en Radio Nacional? Entrañable, oigan: los sindicatos son un cáncer para los trabajadores; quien mejor defiende los derechos de los trabajadores es... el empresario.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Los datos de la "crisis"

Vicenç Navarro, hoy, en Público:
"La participación de las rentas del trabajo como porcentaje de la renta nacional en el promedio de los países de la UE-15 ha ido descendiendo desde principios del establecimiento de la Unión hasta hoy, bajando del 69% al 56%. Este descenso ha sido mucho más acentuado en la zona euro, y todavía mayor en España. Ello ha ido acompañado de un aumento del desempleo en el promedio de la UE-15 (interrumpido provisionalmente en España por la burbuja inmobiliaria hasta que estalló) y de un deterioro de las condiciones de trabajo."

"La tasa de crecimiento del gasto público social (que cubre los gastos públicos en las transferencias y servicios del Estado del bienestar) ha ido descendiendo en el promedio de la UE-15 desde principios de la década de los noventa (habiéndose interrumpido este descenso entre 2004 y 2008 en España durante la alianza –informal– del PSOE con IU-ICV, ERC y BNG). Ha vuelto a descender a partir de entonces, y España ha permanecido en la cola de la Europa social, siendo el país de la UE-15 con el gasto público social por habitante más bajo."

"Mientras la clase trabajadora y grandes sectores de las clases medias veían disminuir su capacidad adquisitiva (la mayor causa del enorme endeudamiento de las familias), hemos visto un enorme incremento de los beneficios empresariales. Estos aumentaron un 38% en la media de la UE-15 y un 42,3% en la zona euro durante el periodo 1999-2008, mientras que los costes laborales aumentaron sólo un 17%. En España, este contraste entre la austeridad impuesta a las clases populares y la bonanza y exuberancia de los beneficios empresariales fue incluso más acentuado. Durante el mismo periodo, las mayores empresas españolas vieron aumentar sus beneficios netos un 73% (casi el doble de la media de la UE-15), mientras que los costes laborales aumentaron durante el mismo periodo un 3,7% (casi cinco veces menos que en la UE-15). Dentro de estas empresas, las que alcanzaron elevadísimos niveles de beneficios fueron las financieras, que basaron su riqueza en el enorme endeudamiento de las familias europeas y españolas y en actividades altamente especulativas, incluyendo las inversiones inmobiliarias, que se convirtieron en el motor del crecimiento económico en varios países, incluyendo España. "

"A nivel europeo, los hechos presentados en los párrafos anteriores se deben, no a los mercados financieros, sino al desarrollo de las políticas neoliberales, promovidas por las mayores instituciones de la UE, y muy en especial por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Consejo Europeo, controlado este último por las derechas (cristiano-demócratas y liberales). Estas instituciones han estado imbuidas del pensamiento neoliberal, al cual se han adaptado gran parte de los partidos socialdemócratas gobernantes que han abandonado elementos claves de la tradición socialdemócrata para convertirse en partidos socioliberales. Estas políticas han consistido en la desregulación de los mercados laborales, la reducción de la protección social, la reducción de los impuestos, el aumento de su regresividad (responsable, en parte, de que las desigualdades sociales en la UE-15 hayan alcanzado el mayor nivel conocido en los últimos 20 años), las privatizaciones de los servicios del Estado del bienestar, y la reducción de los beneficios laborales y sociales. La reducción de impuestos, por cierto, determinó el crecimiento de la deuda pública en todos estos países."
El artículo completo, aquí.

sábado, 22 de mayo de 2010

Ingresos y gastos

En El País, vía Escolar, interesante artículo sobre gastos e ingresos públicos, impuestos y redistribución de renta. Lo guardo, para posibles futuras referencias.

jueves, 20 de mayo de 2010

Calendario electoral

En 2010, rebaja de sueldos. En 2011, congelación. ¿Y en 2012? Pues "recuperación de poder adquisitivo". Es que hay elecciones en marzo...

martes, 18 de mayo de 2010

Privilegiados funcionarios

Mi hermano Manuel me envía este texto firmado por Gustavo Vidal Manzanares. Ni en su blog ni en sus columnas de El Plural (aquí, la última, publicada ayer) he encontrado el texto en cuestión, de modo que no puedo dejar enlace al mismo. Por su interés, y comoquiera que refleja también la que podríamos llama "parte sentimental" del asunto, aquí va:
Funcionarios públicos y sueldos congelados

En 1956, Dolores Medio escribió “Funcionario público”, novela desgarrada donde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.
Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido.
Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer
ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada
sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo.
Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil
viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los
dedos.
Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes… ¿los funcionarios? Unos “pringaos, hombre, unos “pringaos”… ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?...

“España va bien”.

Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y “España va bien”, miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones. Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.

Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los “privilegiados funcionarios”, precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis.

Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron
dinero sin las debidas garantías. No pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscales. No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios. No, no… todo esto que lo paguen los funcionarios.

Sí, los funcionarios, aquellos “pringaos” durante los años del falso esplendor económico.

Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auxiliar que no gana más de novecientos… ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos “privilegiados”!

Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor

viernes, 14 de mayo de 2010

Los ricos son los funcionarios

A través del blog de Roger Senserrich, que lo enlaza con esta frase
"los trabajadores públicos españoles están muy bien pagados a nivel comparado"
llego a este largo post de Kantor, también en Lorem Ipsum. Economía descarnada, neoliberalismo en estado (casi) puro. Hay que leerlo con tiempo por delante y con mucha tranquilidad, reprimiendo la indignación. Porque cosas como éstas
"Tenemos demasiados funcionarios, y ganan demasiado dinero. Mientras los trabajadores del sector privado han perdido cerca de un 10% de su poder adquisitivo en el último ciclo alcista (en parte por el efecto composición debido a la entrada de nuevos trabajadores, y en parte porque esos trabajadores han tirado a la baja de los salarios), los funcionarios públicos han ganado un 16% en sus salarios reales.

Por eso, en esta etapa de ajuste los primeros que deben pagar son los trabajadores del sector público, quienes no solo disfrutan de una total estabilidad en su empleo, sino además han disfrutado de una evolución salarial mejor que el resto del país."

"Por tanto, o bien damos un “gran salto hacia adelante” en productividad, cosa que no va a ocurrir, o tendremos que abaratar nuestros costes por el sencillo medio de ajustar oferta y demanda mediante flexibilidad en precios. Dado que la oferta laboral supera la demanda en cuatro millones y medio de personas, el lector se hace una idea de que los salarios reales tendrán que reducirse mucho para volver a un nivel de desempleo sostenible. Oferta y demanda, decía el loro economista.

Es decir, no se trata de “reforma laboral” o “reducción de salarios”; se trata de “reforma laboral para que se reduzcan los salarios”. Si no es eso, no funcionará."

"El trabajo no consiste en hacer cosas hermosas o espiritualmente satisfactorias, sino en cubrir las necesidades de otras personas, y en particular de esas que pueden pagar por ello. Es justo que un fontanero gane más que un licenciado en filología hispánica, ya que haber leído a Quevedo no mejora el bienestar de otras personas, y arreglar las cañerías sí. Vivir es vender."

"Al día siguiente de que el Estado ofrezca ayudas a la vivienda o al alquiler, subirá el precio de la vivienda, al día siguiente de que el Estado obligue al empresario a pagar un impuesto adicional sobre el trabajo, este rebajará el salario por el importe del impuesto, al día siguiente de que el precio de la indemnización por despido se incrementa, los empresarios reducen sus contrataciones…"

"El punto fundamental, en resumen, no es que seamos más pobres. Es que nunca fuimos tan ricos. Y como nos creímos más ricos de lo que éramos, todos, empezando por el Estado, y siguiendo por los hogares y las empresas (con la ayuda de las instituciones financieras), ajustamos nuestros gastos a unos ingresos irreales. Y ahora toca ajustarlos (a la baja) a nuestra verdadera riqueza (riqueza=capacidad de generar renta)"

"Por tanto, yo apoyo un incremento del IVA de un 2%, condicionadamente a una reducción lineal de los salarios públicos del 10% (y de las pensiones del 5%), y un compromiso de congelación de la oferta de empleo público en todos los sectores salvo Seguridad y Justicia (estos dos servicios públicos sufrirán una sobrecarga asociada a la crisis)"

"el intervencionismo laboral es un error. Un marco de libre contratación es netamente superior a cualquier alternativa, y precisamente buena parte de mi apoyo al Estado del Bienestar (sanidad y educación privadas y subvencionadas, y programas asistenciales) está relacionada con mi ultra-liberalismo laboral. Meteos en nuestros bolsillos, pero dejad en paz nuestras empresas."

llevan por lo menos al desasosiego. Porque son barbaridades pero, por lo que se ve, la cosa funciona así. Y no es mala idea conocer al enemigo. Sobre todo cuando un gobierno que se dice de izquierdas aplica las medidas que el enemigo propugna.

miércoles, 14 de abril de 2010

...y ponemos la cama

Quería escribir algo para protestar contra la nueva ciaboga del Gobierno en materia de derechos de los trabajadores, pero tengo que salir a hacer la compra y no tengo tiempo.

Como Juan Carlos Escudier lo ha resumido espléndidamente en su blog de Público, a él les remito. Miren cómo termina:
"Les resumo de nuevo, así que agárrense a la silla: ponemos pasta para los bancos, para prestar a las pymes y para despedir a la gente. Es tan gracioso que a uno se le saltan las lágrimas de la risa."

viernes, 6 de noviembre de 2009

La Opinión

Tras seis años en los quioscos, La Opinión de Granada, el periódico dirigido por Antonio Cambril, cierra su edición en papel y despide a sus 45 trabajadores. Pese a que la edición digital continuará apareciendo en Internet a diario, es otra mala noticia para el mundo de la comunicación... ¿o una muestra más del futuro inmediato de los periódicos en papel?


sábado, 10 de octubre de 2009

La irresponsabilidad

Félix Soria, ayer, en su blog:
"El gobernador del Banco de España sigue empeñado en asumir funciones y liderar iniciativas que son ajenas a su cargo. Más fácil: Fernández Ordóñez hace política partidista y lo que es más grave, sólo defiende los intereses de una clase social (la pudiente, por descontado).
...
Lo que pretenden los predicadores de la desregulación y de las reformas ultraliberales es, de entrada, irresponsabilizar todavía más al empresariado y, en paralelo, incrementar la capacidad de acumular riqueza de los depredadores económicos.
...
Defender prebendas que enlodan y amenazan con reventar la convivencia es propio de irresponsables, o de gentes a las que nada importa el futuro de la colectividad.
¿Qué creen los fernández ordóñez que ocurrirá si este país sigue deslizándose por el tobogán de las desigualdades y de los enriquecimientos desmesurados que carecen de base económica real y que, por ende, descansan en el creciente descontento de la inmensa mayoría de la población?"
Exclusivas, autosuficientes e inexpugnables urbanizaciones de superlujo ocupadas por multimillonarios irresponsables, defendidas por crecientes ejércitos particulares, armados hasta los dientes, de las hordas de desharrapados descontentos, habitantes en las calles de ciudades atestadas, sucias y sin servicios.

Esa es la visión que me ha sugerido el último párrafo del post. No veo la revolución social; veo la Edad Media.

El artículo completo, en ImPulso.


Actualización 12:15

Uf, perdónenme el tremendismo. Hala, ya se me ha pasado.

martes, 6 de octubre de 2009

Prejubilación I

En mi empresa, a mi pesar y con mi oposición, se empieza a hablar de prejubilaciones.

Comoquiera que el asunto no es, como algunos creen, "un chollo, tío: cobras lo mismo y estás en tu casa, tan ricamente, tocándote los perendengues", pego aquí la primera entrega de la que, por desgracia, va a ser una serie recurrente en este blog en los próximos tiempos.
"Pero, ¿qué es una prejubilación? Pues amigos, siento deciros que dicho concepto no existe en nuestro Derecho. No hay una categoría en la Seguridad Social para los prejubilados. No existen. Los prejubilados son, generalmente, desempleados.
...
"Podemos definir la prejubilación, de un modo por tanto no jurídico, como aquella situación en la que se encuentra un trabajador que ha llegado a un convenio con la empresa para finiquitar su vinculo laboral y que, la misma, en compensación por ello, llega a unos acuerdos indemnizatorios que se prorrogan en el tiempo, más allá de la clásica indemnización puntual. De este modo, el trabajador cobra un complemento de la empresa a su prestación o subsidio por desempleo, que le garantiza un porcentaje x (el 80, el 90, el 100%) de lo que venía ganando entre todos los conceptos (prestaciones, subsidios y el ingreso privado citado). Dentro de dicho acuerdo se suele contemplar que la empresa le abone también una cantidad determinada para llegar a un convenio con la Seguridad Social y para que, cuando llegue la edad en que pueda jubilarse sus ingresos no desfallezcan. El trabajador, digámoslo así, recibe una pensión privada por parte de la empresa, en tanto en cuanto no pueda jubilarse definitivamnete."

Más información en
El Blog Salmón, en donde hay, también, unos cuantos enlaces interesantes sobre el mismo tema.

sábado, 3 de octubre de 2009

Así de claro

Copio y pego el comentario que Jakundo hace a la anotación de hoy de Isaac Rosa en su blog, alojado en Público:
"Como decía Woody Allen en una de sus películas, todo es ‘’show business” hoy en día. España se ha embarcado en la pasada década a una carrera imparable para ver cuánto suelo podíamos cubrir con edificios, los constructores y las promotoras se forraron a base de disparar los precios de la vivienda de manera artificial y de contratar mano de obra precaria, sin cualificar, trabajando a destajo y con una siniestralidad laboral vergonzosa. Lo que estaba cantado (pero que, oh sorpresa, nadie pudo prever)al final sucedió: esa economía de especulación y explotación se agotó y nos hemos pegado el batacazo. Ahora tenemos el doble de paro (medalla de oro en desempleo), que en países como Francia y Alemania, tenemos a los que todavía no les han echado a la calle con miedo a que los echen. Y los empresarios están aprovechando para recortar derechos laborales, para putear más, para intimidar más. Tenemos un nivel de gasto público social (escuelas infantiles, educación, atención a los mayores) vergonzoso, tercermundista. Vicenç Navarro afortunadamente intenta abrirnos los ojos en este frente. Nuestro de sistema de Justicia necesita jueces y demás personal para remediar su monumental atasco. Necesitamos más policías, más profesores, más médicos. Pero, oh, parece no haber dinero. Y con este panorama nuestros gobernantes se gastan miles de millones de euros en promocionar la candidatura olímpica de Madrid. Y Gallardón ha endeudado la ciudad hasta el punto de que (lo leí en un artículo de Isaac Rosa) pagamos casi un millón de euros diarios a los bancos en intereses, puesto que Gallardón ha endeudado las arcas públicas en 7000 millones de euros.
Dicho todo lo cual, me importan un carajo las olimpiadas. Lo que me importa es que no me atraquen con unos precios de la vivienda cuatro veces más alto de lo que deberían. Me importa tener una Sanidad pública deficitaria y a la que se quieren cargar nuestros gobernantes ”neo-con”. Me importa que haya tanta gente sin trabajo, sin casa, sin recursos. Me importa que en este país hay un montón de gente vendiendo la farola a la puerta de los supermercados, y durmiendo en la calle.
Pero todo eso parece que no existe. Nuestros gobernantes se gastan un pastón en el show de las olimpiadas y viajan a Copenhague para promocionar esta ”corazonada” suya con la que nos han intentado lavar el cerebro a base de abundante propaganda,
Que quieren que les diga, me alegro de que ”Madrid” se haya quedado sin olimpiadas. Mejor dicho, me alegro de que Gallardón se haya quedado sin sus olimpiadas, y que se hayan quedado sin ella todos los que ya se estaban frotando las manos pensando en los negocietes que iban a hacer. Menos infraestructuras para los deportes y para el coche y más gasto social. Menos asfalto y cemento y más atención al pueblo."
Se puede decir más alto, con más palabras y con más rabia, pero no más claro.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

La doble vara...

...o la ley del embudo, o algo así. Por su interés (y porque él lo pide), reproduzco íntegro el post de Félix Soria en el que muestra con claridad meridiana lo que los empresarios entienden por "reforma laboral", y quién es el sujeto de su aplicación y quién no.
La CEOE pide despido más barato y da "ejemplo"

Pocas veces se dan sucesos tan demostrativos de hipocresía social. Lea y, por favor, difunda el hecho:

"El que fue secretario general de la CEOE
[Confederación Española de Organizaciones Empresariales] durante veintitrés años, Juan Jiménez Aguilar, ha recibido una indemnización por despido de 1,9 millones de euros. Su cese se produjo por decisión del presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, que argumentó falta de sintonía entre ambos (...) Esto ha permitido pacificar la organización y dar una salida honorable al que fuera la mano derecha de José María Cuevas durante veinticinco años y una de las piezas claves de la política de concertación social que se ha desarrollado con los gobiernos del partido socialista y del PP."

Más detalles en La Vanguardia.


miércoles, 24 de junio de 2009

El descaro y la resignación

Félix Soria, ayer, en su blog (negritas suyas):
"Haciendo gala de un extraordinario descaro, desde hace varios meses los rectores de los bancos centrales, cuya desidia e imprevisión ha sido escandalosa, insisten en que los trabajadores se aprieten todavía más el cinturón, tal como estos días ha reiterado Jean Claude Trichet (presidente del Banco Central Europeo), que ha emplazado al Gobierno español a abaratar el despido y a reformar (es decir, desregular más y más) el mercado laboral.
El jefe del Ejecutivo español ha rechazado esa posibilidad, pero la ofensiva de Trichet y de sus homónimos, entre los que destaca el del Banco de España, Fernández Ordóñez, seguirá adelante. A medio o largo plazo casi todo es posible.
La tesis que defienden los Trichet y los Fernández Ordóñez equivale a alinearse con los especuladores y contra las personas."
Esta gente es capaz de recibir alegremente dinero de las arcas públicas para seguir viviendo igual de bien, y reclamar muy serios la rebaja de los ingresos -porque de eso se trata, finalmente- de los trabajadores, fingiendo ignorar que es de los impuestos que éstos pagan de donde sale ese dinero. Y que los culpables de la crisis financiera no son los asalariados, sino los mismos bancos y sus alegres estafadores -porque de eso se trata, finalmente.

Si todo esto apareciera en una novela que relatara los abusos de los señores feudales sobre los siervos en los oscuros tiempos de la Edad Media, nos parecería un exceso del escritor. Sí, lo más increíble de todo es que los trabajadores nos quedemos de brazos cruzados y mirando al cielo, resignados, entonando el viejo mantra "el Señor me lo dio, el Señor me lo quitó", mientras el Señor se lo lleva calentito.

martes, 16 de junio de 2009

"Siempre es mejor estudiar...

...y sacarse un título que no hacerlo. En el peor de los casos, el nivel de la plaza de empleo fijo en la Administración, a la que se quiera acceder por concurso-oposición, estará siempre condicionado por el grado de titulación que se posea. Es cierto que hay mucha gente titulada en paro, pero también lo es que sin titulación no se puede aspirar a los puestos mejor remunerados que ofrecen los organismos públicos. Los únicos que, a la postre, son verdaderamente estables (al menos, a día de hoy)"

La argumentación anterior, que se resumía en un contundente "puedes trabajar en la obra con título universitario o sin él; pero no puedes ser funcionario de alto nivel si no eres licenciado", era habitualmente tumbada por la realidad de los chavales que, al alegre grito de "yo no sirvo para estudiar", se ponían a construir pisos de aquellos "que siempre suben" y, con su primer sueldo, se metían en su hipoteca a treinta años y en su BMW de seis kilos.

Hoy la cosa ha cambiado bastante. En efecto, muchos de aquellos chavales están ahora en paro y con un hipotecón que no pueden pagar (el coche ya lo vendieron). Pero eso no es lo peor. Lo verdaderamente sangrante es la indefensión absoluta en que se encuentran al carecer del menor atisbo de formación que les permita abrirse paso en cualquier otra actividad (si existe), incluido el (antes) denostado recurso al acceso al funcionariado.

Ignacio Escolar hace en su blog un inteligente resumen de la frustración a la que está abocada esa generación perdida
"que ahora es probable que sea la primera, desde la Guerra Civil, que viva peor que la de sus padres. A esa generación, a mi generación, nos han estafado. Nos cambiaron una vivienda digna y un empleo estable por la Playstation 2".
Y no se pierdan el tono de revancha del comentario número 8.

jueves, 22 de enero de 2009

Y aquí van de nuevo

Cada día entiendo menos el reparto de poderes entre los diferentes organismos que ¿cogobiernan? la Unión Europea.
"Los ministros de Empleo de la UE volverán a estudiar este viernes la propuesta de ampliar la jornada laboral hasta un máximo de 65 horas semanales, tras el rechazo de la medida por el Parlamento Europeo."
Leer más en Público.

jueves, 18 de diciembre de 2008

¿65 horas? No

Tumbada por mayoría suficiente la Directiva del Tiempo de Trabajo. Bien. Ahora, a ver lo que tardan en volver a plantearla.

martes, 16 de diciembre de 2008

¿65 horas?

¡Ni de coña!

El Parlamento Europeo vota el miércoles 17 la Directiva del Tiempo de Trabajo. Sí, ésa que, si es aprobada, permitirá al empresario imponer (previa negociación individualizada, eso sí...) un horario de 65 horas semanales. Es decir, el regreso a las condiciones de trabajo del siglo XIX.

Para manifestarse virtualmente contra esta barbaridad, pueden adherirse aquí.