Verdaderamente, es desolador ver cómo el PP está consiguiendo hacer rebotar el proceso judicial que intenta esclarecer la corrupción que, presuntamente, prospera en su seno, presentándose como las víctimas de una conspiración político-judicial cuando, seguramente, harían mejor lavándose las vergüenzas y poniendo orden en su propia casa.
JavierM, en su blog, transmite cabalmente la amargura que produce todo este disparate del mundo al revés.
"Esta última semana es toda una lección de futuro de porqué los grandes partidos políticos se afanan en mantener grupos de comunicación a sus servicio, dándoles licencias como regalías: porque son capaces de darle la vuelta a la tortilla y hacer parecer al delincuente como virgen ofendida. (...) Esta semana hemos perdido. Reconozcámoslo. Nos han ganado los corruptos, los delincuentes, los traficantes de maletines, los comisionistas…"
Bueno, la semana que viene ya habrán pasado las elecciones en curso, y entonces...
Los venezolanos han votado en referéndum una modificación a su Constitución en virtud de la cual, a partir de ahora, la persona que ocupe la presidencia del estado, así como otros gobernantes de menor nivel, dejan de tener la limitación de dos legislaturas para ocupar esos cargos. Es decir, lo mismo que ocurre en España y en muchos otros países de nuestro entorno, una persona puede ser reelegida indefinidamente. También Hugo Chávez, claro está.
Esta obviedad ha sido sistemáticamente ignorada por los medios, tanto venezolanos como españoles (y de otros lugares), que han insistido en machacar la tesis de que el referéndum tenía por objeto que "Chávez se perpetúe en el poder".
Bien, esto es sabido.
Vean, no obstante, cómo lo cuenta Rafael Reig en su columna de Público. Cuánto me alegro de poder acceder a la obra de personas que esgrimen una tal facilidad para contar las cosas con claridad, concisión y un envidiable sentido del humor.
Por una parte, la Constitución Española de 1978, en su artículo 25 (si no recuerdo mal), dictamina que la reeducación y la reinserción social de los penados son la finalidad a la que deben orientarse las penas de prisión.
Por otra, todo el entramado judicial (abogados, jueces, leyes, códigos y rituales) está fundamentado en la necesidad de evitar que sean las víctimas y sus allegados quienes determinen el trato que debe darse a los criminales.
Entonces, ¿a santo de qué los padres de la pobre Marta del Castillo (dignos, por descontado, de todo nuestro apoyo, cariño y compasión) tienen ya cita con el Presidente del Gobierno y con el del Partido Popular para solicitar de ellos las medidas oportunas que conduzcan a que las penas por delitos como el presuntamente perpetrado contra su hija sean endurecidas y, virtualmente, a instaurar la pena de cadena perpetua?
¿A santo de qué todas las cadenas de radio y televisión siguen al minuto todo lo relacionado con esa intención de los padres?
Resulta cuanto menos chocante que prácticamente nadie, en los medios de comunicación más masivos, haga notar la diferencia sustancial entre justicia y venganza. Ni siquiera cuando alguna víctima o familiar dice aquello de "yo sólo pido que se haga justicia: la máxima".
Actualización a 20 de febrero:
Permítanme que me pavonee un poco. Vean lo que mi siempre admirado Javier Ortiz escribe hoy en Público y en su blog ¡un día después de que yo escribiera prácticamente lo mismo sobre el mismo tema! Déjenme que, por una vez, me sienta orgulloso de haber llegado antes a las mismas conclusiones que uno de mis columnistas de referencia.
De la página principal del blog han desparecido todas las entradas. No obstante, son accesibles pinchando sobre los meses en el archivo y también desde las etiquetas.
Supongo que será una falla coyuntural de Blogspot, pero eso de abrir el blog y encontrarlo quam tabula rasa da un poquillo de miedo, la verdad.
Actualización 12:15: Vale, ahí está todo de nuevo.
Pido perdón por haber dejado tanto tiempo desatendido el blog. En especial, lamento no haber agradecido en su momento el amable y certero comentario que Félix Soria hizo a mi anotación del 28 (gracias, Félix).
Acabo de regresar a casa después de una semana larga en el hospital. Allí llegué a las doce del mediodía del martes 3 con apendicitis que luego derivó en peritonitis (me operaron a las nueve de la noche: no había disponible ninguna "cama física" para hacer mi ingreso); y he vuelto sin apéndice y con una micosis y una afonía que antes, claro está, no padecía. Cosas de los hospitales, esos lugares que son los más peligrosos del mundo.
Ahora estoy un poco dolorido. Pero, con los cuidados de mi querida compañera de fatigas y el paso de los días, confío en que pronto estaré en la forma suficiente para continuar actualizando este "popurrí" con una periodicidad al menos tan errática como hasta ahora.
Para las personas ultrarreligiosas (y no tan ultra), el ateísmo y el agnosticismo sólo son otra religión si se trata de identificar con adoctrinamiento la reclamación de la no presencia de ésta en los programas de estudio de los colegios. Para todo lo demás, la creencia y la no creencia nunca son equiparadas por esas personas como formas igualmente respetables del ejercicio de la voluntad personal de cada uno.
"A Rouco le preocupa que se utilicen “espacios públicos” –los autobuses– “para hablar mal de Dios”. ¡A qué extremos puede llevar el subjetivismo! En primer lugar, nadie habla mal de Dios. Un agnóstico no puede hacerlo. Nadie habla mal de lo que tiene por inexistente. Jamás se me ocurriría denigrar a los venusianos. Otra cosa sería criticar a alguien que nos exigiera sumisión a los venusianos. En segundo lugar: quien utiliza en España “espacios públicos” para hacer proselitismo –no sólo gratis, sino incluso subvencionado– es la Iglesia católica, que tiene a su disposición la radiotelevisión pública para darnos la murga a diario con sus peculiares creencias."
Los católicos recalcitrantes ni se plantean la mera posibilidad de que los ateos y los agnósticos seamos gente normal, sana, cuerda, pacífica y bondadosa. Para ellos, los ateos y agnósticos somos individuos de una especie diferente, indignos de respeto, ni siquiera merecedores de ser escuchados, ni aun percibidos.
Porque, claro, el principal peligro para el éxito de una religión no es el creyente de otra religión, sino el que pone en tela de juicio el principio mismo de la creencia.
(Actualizado a las 11:00. Escribir de noche es lo que tiene)
Cada día entiendo menos el reparto de poderes entre los diferentes organismos que ¿cogobiernan? la Unión Europea.
"Los ministros de Empleo de la UE volverán a estudiar este viernes la propuesta de ampliar la jornada laboral hasta un máximo de 65 horas semanales, tras el rechazo de la medida por el Parlamento Europeo."
Ignacio Escolar cuelga en su blog el audio de la entrevista que Juan Ramón Lucas y otros periodistas, Nacho entre ellos, realizaron al portavoz del Ejército de Israel para los países de habla hispana, Gabriel Castellán. La conversación tuvo lugar en el programa En días como hoy que Lucas dirige en Radio Nacional, el pasado martes 13, por la mañana.
Escolar ataca frontalmente al militar, cuando éste habla de los "misiles" que los milicianos de Hamás lanzan desde Gaza sobre la población israelí, poniéndoles el más adecuado nombre de "cohetes" y precisando que ésta es la denominación usada por la ONU, ya que "no son misiles; un misil tiene que tener una cabeza guiada y usted como militar debería saberlo: son cohetes" (minuto 5:37). Especialmente tenso es el momento en que el portavoz acusa a Escolar de defender a Hamás, "una organización terrorista", y Nacho le replica que "es usted quien defiende una organización terrorista". Aquí el militar titubea un "no sé que está diciendo" (minuto 11:42) y otro de los colaboradores del programa entra al quite y desvía el diálogo hacia otras preguntas más periodísticas y contemporizadoras.
En otra entrada de su blog, Escolar responde a las preguntas de sus lectores acerca de las causas y cisrcunstancias de su cese en la dirección del diario Público. En respuesta a Belentxo, dice que los propietarios del periódico le comunicaron la destitución el lunes 12, lo cual desmiente las insinuaciones de algunos de sus lectores que creían ver una directa relación causa-efecto entre su trato abiertamente beligerante al militar israelí de la mañana del martes y su destitución, anunciada el mismo día 13, sólo tres horas después de la entrevista. Bueno, vale, así será. Pero es cierto que las preguntas de Nacho fueron incómodas, tanto para el atribulado portavoz, que veía cómo un periodista se saltaba el protocolo y le decía las cosas con claridad, como para alguno de los restantes contertulios.
Nacho Escolar ha sido un director de periódico algo atípico. Mordiente y directo, muy poco políticamente correcto. ¿Cosas de la bisoñez? ¿Tal vez esa imprudente inocencia es la que ha decidido a Roures y Benet a buscar un director más curtido, menos apasionado, para atraerse a un público más convencional, que es el que sí paga por un diario? Porque ¿los jóvenes nativos digitales prefieren los gratuitos, o la prensa en Internet?
En los comentarios a la entrada de su blog en la que lo anuncia a sus lectores hay explicaciones para todos los gustos. Pero la de que esta mañana le dio caña a un representante del ejército israelí en la tertulia de Radio Nacional es especialmente inquietante... o tal vez lo inquietante es que sea inquietante.
En fin, lo cierto es que Nacho ya no es el director del periódico. A ver cómo se refleja en la línea editorial la llegada del joven Monteira.
Estaba yo buscando la forma de, sin dejarme llevar por la ira ni la visceralidad, protestar aquí contra la brutalidad con que los militares israelíes "pacifican" su frontera con la franja de Gaza y la pasividad floreada con la que los gobiernos occidentales se quejan de esa agresividad, y resulta que Javier Ortizya lo ha hecho en su columna de Público.
No se me escapa, no obstante, que Hamás no son ningunos angelitos. Llevados por la benevolencia con que solemos mirar a quienes con palos, piedras y cohetillos, oponen numantina resistencia a la monstruosa máquina bélica de quien se apresta a exterminarlos, podemos llegar a pensar que, puesto que son los débiles, tienen razón: el discurso de "resistir hasta la última gota de sangre" siempre ha gozado de buena prensa en el argumentario épico occidental.
Y no. Hamás no tiene razón. Pero Palestina no es sólo Hamás. Entre los palestinos también hay quienes quieren una sociedad laica, progresista e igualitaria, liberada tanto de la prepotencia expansionista israelí como del lastre de una teocracia medieval que confunde deliberadamente el estado con la iglesia, la política con la religión.
Federico Vaz lo analiza también en una, no tanto para mí pero sí para algún otro amigo, sorprendente entrada en su blog, que reproduce su último artículo publicado en Granada Hoy.
El presidente del Gobierno se reunió hace unos días con los presidentes autonómicos Montilla y Chaves, para tratar acerca de la nueva financiación de las Comunidades Autónomas. Posteriormente, ha mantenido otro encuentro con Esperanza Aguirre, presidente de la Comunidad de Madrid, la cual ha salido bastante satisfecha de la reunión. Ahora es el turno de los demás presidentes de Comunidades.
Nada anormal. El presidente del Gobierno se reúne con los presidentes de las Comunidades Autónomas, uno a uno. Todos a la vez formarían probablemente un pequeño escándalo en Moncloa.
Pues no, no es nada normal. Para el PP, las reuniones con Montilla y Chaves tuvieron lugar "en secreto". Y las siguientes, para tratar de justificar las dos primeras.
Ahora, María Dolores de Cospedal, se descuelga rizando el rizo al declarar que Zapatero está engañando a los presidentes autonómicos, "uno a uno", porque es "absolutamente imposible contentar a todo el mundo".
No soy nada partidario de hacer suposiciones ni de criticar lo que no se ha dicho. Pero esta vez voy a hacer una excepción. En cuanto he oído lo que ha dicho la secretaria general del PP, lo primero que he pensado es que la señora De Cospedal pretende que, puesto que no se puede contentar a todo el mundo a la vez, lo que hay que hacer es fastidiar a alguien; preferentemente, a los catalanes.
¿De verdad no se le cae a nadie la cara de vergüenza con todas estas patochadas?
Actualización:
Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana, ha salido también "encantado" de su reunión con Zapatero. ¿Lo del PP es una jaula de grillos, o es que quieren hacernos luz de gas?
El martes 16 este blog cumplió un año. No, no es para enorgullecerse el haber publicado 94 entradas en ese tiempo. No llega ni a una cada cuatro días. Sigo pensando en darle una periodicidad un poco más lucida y/o autocomprometerme a publicar algo más extenso cada cierto tiempo; pero ya es sabido que la falta de tiempo es prima hermana de la pereza. Y ahora ando sobrado de ambas.
El Parlamento Europeo vota el miércoles 17 la Directiva del Tiempo de Trabajo. Sí, ésa que, si es aprobada, permitirá al empresario imponer (previa negociación individualizada, eso sí...) un horario de 65 horas semanales. Es decir, el regreso a las condiciones de trabajo del siglo XIX.
Para manifestarse virtualmente contra esta barbaridad, pueden adherirse aquí.
¿Saben ustedes cuál es la diferencia entre “quejarse” y “protestar”? Lean el excelente artículo de Federico Vaz en Granada Hoy, y sabrán la distancia existente entre las movilizaciones en Grecia y el quejoso conformismo de los jóvenes españoles, que son
“los jóvenes más acomodaticios, embrutecidos e ignorantes de todo el continente, que aceptan sin rechistar el trabajo que les den o el alquiler que les cobren.”
Además, Vaz da un varapalo a la diligencia de los medios informativos patrios:
“¿Qué noticiero explica por qué Alexandros Grigoropulos, de 15 años, se manifestaba en las calles de Tesalónica cuando fue asesinado por la Policía griega? ¿Alguna emisora les ha contado las huelgas de hambre previas entre los inmigrantes y los presos?
Nacho de la Fuente publica en su blogesta tontería. La carta (en forma de slideshow) no pasa de ser la típica cagadita prepotente de un representante de la Iglesia Católica, que continúa en su vieja pretensión de que todo ocio y negocio humanos deben ser impregnados por su ideario, supervisados y autorizados por sus mandos, y presididos por sus símbolos. Con el clásico tonito afectado, pseudoirónico y condescendiente que emplean para hacernos ver lo ignorantes que somos, el tal Pedro Aliaga pone la presencia de los crucifijos en "los colegios" y en los actos de jura o promesa de los ministros en el mismo plano que las ventanas góticas de los billetes de veinte euros, las procesiones de semana santa y el lanzamiento de la pava de Cazalilla desde el campanario de la iglesia, fenómenos todos que, argumenta, forman parte de nuestro "referente cultural".
Nacho la presenta diciendo que "no tiene desperdicio, por directa y contundente". Tras llevarse algún que otro chorreo por parte de varios comentaristas (entre los que me cuento), intenta defenderse alegando que lo ha colgado
"para que nos hagamos una idea de la inmensa capacidad que tenemos hoy en día en España para crear problemas inexistentes en pro de un falso progreso (...) Con la que está cayendo es absurdo discutir sobre esto, por eso he destacado hoy esta historia. No estoy de acuerdo al 100% con esa carta, pero me ha parecido muy curioso ver como refleja lo hipócritas y ciegos que somos con lo que nos rodea."
Pues no, no es en absoluto absurdo discutir sobre esto. El Estado Español es aconfesional. Eso quiere decir que ninguna religión tendrá presencia, y mucho menos presencia preferente, en los espacios públicos institucionales (los museos y las catedrales son otra cosa) que han de ser, por definición, para todos y, por ello, escrupulosamente neutrales. Y no es absurdo discutir sobre esto porque, precisamente, la Historia demuestra que la que está cayendo es terreno abonado para la emergencia de "salvadores" y "mesías" que, envueltos en banderas y crucifijos, harán en cuanto nos descuidemos ganancia en río revuelto. Así que, cuanto más lejos de lo público queden las religiones, sus símbolos y sus aspiraciones totalizadoras, mejor para todos.
Félix Soria, hoy, en Im-Pulso, informa de la existencia de una interesante iniciativa "cuya razón de ser es difundir el pensamiento crítico y proporcionar información rigurosa y fiable acerca de lo que se esconde tras las afirmaciones pseudocientíficas": Círculo Escéptico.
"El actual panorama aconseja redoblar esfuerzos en pro de la racionalidad, esta afirmación de los responsables del Círculo es tan evidente como inquietante. La expansión de las mistificaciones es tal que hasta los medios de comunicación de titularidad pública apuestan --aunque se esfuercen a veces en disimularlo-- por propalar absurdos e irracionalidades, amén de las mil y una superficialidades que adornan demasiados programas de entretenimiento."
"Bono se burla del Estado de Derecho al negar --por pasiva-- que la base de la convivencia es la ley. Apelar a la buena voluntad para que la convivencia sea posible equivale a dejar la convivencia en manos de avatares personales."
Y yo que aún estoy frotándome los ojos sin creerme del todo que esto sea una sentencia de un juez español...
“La presencia de estos símbolos en las zonas comunes del centro educativo público, en el que reciben educación menores de edad en plena fase de formación de su voluntad e intelecto, puede provocar en estos el sentimiento de que el Estado está más cercano a la confesión con la que guardan relación los símbolos que a otras confesiones”.
“El Estado no puede adherirse ni prestar respaldo a ningún credo religioso, ya que no debe existir confusión alguna entre los fines religiosos y los fines estatales. Nadie puede serntir que, por motivos religiosos, el Estado le es más o menos próximo que a sus conciudadanos”.
“Especialmente sensible al tema de la libertad religiosa es la educación, pues en la fase de formación de la personalidad de los jóvenes la enseñanza influye decisivamente en su futuro comportamiento respecto de creencias e inclinaciones, condicionando sus conductas dentro de una sociedad que aspira a la tolerancia de otras opiniones e ideales que no coincidan con los propios”.
Estaba leyendo la prensa (es un decir: en la Red) con Radio 5 sonando a la vez, como hago todas las mañanas, cuando, en una canción de esas que intercalan para rellenar, me ha parecido reconocer en el bajo, que sonaba algo fuerte en la producción, una frase familiar que me ha llevado a los viejos tiempos de Live Cream. He prestado oídos al tema y, sí, era el viejo Jack Bruce cantando con una voz algo más alta de tono que antes, pero inconfundible.
Es lo que tiene esto de Internet. Inmediatamente me he ido a Google y he tecleado una frase de la canción que estaba sonando aún, y el nombre del bajista. Y ahí está: se trata de Dancing on air, una de las canciones del álbum de 1980 I've always wanted to do this. Lo mejor del asunto es que, gracias a esta casualidad, he encontrado la página oficial de Bruce, el bajista cantante que, junto con Clapton y Baker, es el culpable de que hoy yo sea quien soy y viva como vivo. Había dejado su pista hace mucho tiempo y ahora, gracias a Internet (y a Radio 5), la recupero.
En La Celda de Jean Valjean, otro de mis blogs de cabecera desde hace años, el anteriormente conocido como Marat (aunque esto, oficialmente, no pasa de ser una sospecha) publica, sin periodicidad concreta, reflexiones en las que el humor y una cierta amargura tiñen la aguda y dolorosa visión de la realidad del enclaustrado condenado, paradójicamente, a huir eternamente.
Por su parte, tres voluntariosas recién licenciadas en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (mi hija es una de ellas) ponen desde primeros de noviembre en la Red BCN News, una revista cultural con ganas de llegar donde otros no lo hacen. En su primer número anuncian sus intenciones con este manifiesto (negritas suyas):
"Por un periodismo que invierta en reportajes en profundidad, que explique al lector algo que no pueda saber por ningún otro medio. Para que al leer el artículo el internauta se sorprenda, y que la curiosidad que le despierte le anime a consultar los links que el artículo le propone y aprenda, de paso, quién era aquél personaje, qué paso en aquel momento de la historia, por qué hoy es noticia...
Por un periodismo que de voz a los grupos y actividades que, por falta de patrocinadores, no suelen aparecer en otras publicaciones. Por un periodista que conozca todos los rincones del panorama cultural y social de la ciudad y no se deje imprescindibles por el camino.
Por un espacio que muestre lo que los periodistas que empezamos nuestra carrera profesional somos capaces de hacer. Por un espacio abierto a la colaboración de recien licenciados en otras especialidades, para dar la visión más amplia posible sobre la actualidad.
"No sé si leerás esto, compañero periodista. No sé si andarás bien de ánimos. Yo suelo carecer de ellos, pero me gustaría hoy compartir contigo esa parte de mi aliento que me hace levantarme cada día y plantar batalla. Quizá las mías sean batallas en campos por ahora imaginarios. Puede que yo no sea más que un pésimo estratega, y que no pase de peón cauteloso, de esos que recelan de las reglas del ajedrez para desandar el camino. Sea lo que sea, todavía me queda esa mirada lejana, algo afónica, envuelta en un misterio de cobijos y caretas. Hoy me gustaría acercarme hasta ti para empujarte hacia el coraje y el valor. Los periodistas estamos para contar la cosas. Espero contar pronto que has vuelto a leerme. Y deseo de corazón que sigas por mucho tiempo contándonos cómo ves el mundo. Cómo ves tu mundo."
No sé por qué, se me encoge el corazón al poner ambas notas en relación. El ímpetu ambicioso, aún impregnado por el aroma de las aulas en una, frente a la cansada asunción del combate diario en la otra. El arrojo y la experiencia. Principio y final. Y, sin embargo, me sacude también la emoción de ver cómo las dos coinciden en reivindicar la necesidad de contar lo que ocurre con libertad, sin permitir que nadie les dicte. Contar cómo ves el mundo, tu mundo. Periodismo.
Aunque, no sé, a lo mejor lo que pasa es que, cada uno por su lado, todos han tenido noticia de esta nueva brillante aportación al entendimiento entre lenguas y culturas que tan concienzudamente algunos llevan adelante, reseñada, cómo no, por El Mundo.
Me gusta el eslogan de esta campaña contra la grabación y emisión de una entrevista a Julián Muñoz en Tele5. En efecto, mucho alardear de "12 meses, 12 causas" (haciendo, incluso valer su derecho de propiedad sobre el número 12), y luego se gastan una pasta en dar cancha a un delincuente.
Incorporo el banner.
Por cierto, al hilo de la política de exclusividades que practica Tele5, y con respecto a la prohibición, refrendada por un juez, a La Sexta de emitir sus vídeos, me pregunto: ¿no existía en la Ley de Propiedad Intelectual una salvaguarda del "derecho de cita" al que podrían acogerse los de "Sé lo que hicisteis"?
Actualización:
Pues no. En virtud de la Redacción según Ley 23/2006, de 7 de julio, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril,
"Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual, así como la de obras aisladas de carácter plástico o fotográfico figurativo, siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico. Tal utilización sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada.
Las recopilaciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa tendrán la consideración de citas. No obstante, cuando se realicen recopilaciones de artículos periodísticos que consistan básicamente en su mera reproducción y dicha actividad se realice con fines comerciales, el autor que no se haya opuesto expresamente tendrá derecho a percibir una remuneración equitativa. En caso de oposición expresa del autor, dicha actividad no se entenderá amparada por este límite."
El objetivo de este blog de blogs es, en palabras de su autor,
"suministrar arsenal dialéctico para quienes creen en la izquierda, en la España plurinacional, en el laicismo y en la República."
Si todos estamos convencidos de la "superioridad moral de la izquierda", para Rico este convencimiento no es suficiente. Además de ello
"Hay que ganar todas las batallas dialécticas de la vida diaria. Es preciso vencer y convencer en el trabajo, de copas, charlando con los amigos. Y si un blog sirve para que uno, cien o mil internautas se armen con argumentos, será un blog que habrá justificado su existencia."
La última anotación de Periodismo Incendiario data del 10 de julio de 2007. Desde esa fecha, Manolo Rico colabora en Público.
Luis García Montero ha sido condenado, por insultar a otro profesor de Literatura de la Universidad de Granada, José Antonio Fortes, a pagar una multa de 1.800 euros y una indemnización de otros 3.000 al demandante. Amigos del poeta y profesor han abierto este blog para mostrarle su apoyo y cariño.
En el blog se publica este manifiesto:
El catedrático de la Universidad de Granada Luis García Montero ha sido condenado por injurias graves a un profesor de su mismo departamento que viene sosteniendo, desde hace años, que Lorca era un fascista asesinado por los suyos y que Ayala fue un valedor del fascismo. El condenado ha decidido no recurrir la sentencia y abandonar de manera definitiva su docencia en la Universidad de Granada. Luis García Montero dijo que la Universidad de Granada tenía un problema, el de ese profesor disparatado que somete a sus alumnos a un adoctrinamiento insensato. Ahora, la Universidad de Granada tiene dos problemas: ese presunto profesor cuenta con un incomprensible refrendo judicial para seguir propalando sus felonías, mientras la Universidad pierde a uno de sus mejores profesores. Enhorabuena. Todos nosotros, profesores, alumnos y ciudadanos, nos sentimos condenados por esa misma sentencia y queremos hacer público nuestro refrendo a la fecunda trayectoria del catedrático Luis García Montero, al valor de su magisterio y a su contrastada defensa de la dignidad de las personas y las instituciones libres. Perdemos a alguien muy valioso y nos quedamos con lo que hay. Y no sabemos callarnos.
Si suscribes este manifiesto y quieres firmarlo envía un correo con tu nombre y DNI a:
apoyoaluisgarciamontero@gmail.com
Hasta el momento de escribir esta anotación, más de 2.000 personas han enviado su firma a esa dirección de correo.
La reina puede decir lo que quiera, como cualquier hijo de vecino... si admitimos que la reina es una hija de vecino cualquiera. Como no es así, habrá que convenir en que las declaraciones de la reina sobre temas que han sido objeto, en sede parlamentaria, de debate y posterior votación (con resultado contrario a sus opiniones) son, por lo menos, y por aquello de la exquisita neutralidad de la Corona, inconvenientes.
Pero para nada sorprendentes por su contenido. Excepto por el pequeño matiz de coincidir casi punto por punto (inexactitudes de la transcripción aparte) con los argumentos esgrimidos por la jerarquía católica, sus representantes parlamentarios y sus voceros mediáticos, o tal vez como consecuencia de eso mismo, Sofía opina sobre esos temas lo mismo que la mayoría de las mujeres (y también algunos hombres) de su edad, católicas, acomodadas y votantes del PP que conozco. Además, ella es reina; ya saben: por la gracia de Dios, y todas esas cosas. Lo sorprendente sería que opinase lo contrario.
Esta última posibilidad ("¿qué ocurriría si la reina opinase lo contrario?") da pie a Nacho de la Fuente a anunciar primero y a hacerse eco después de un futurible impropio de quien pretende respetarse a sí mismo como periodista profesional, riguroso y objetivo. Creo que se puede y se debe opinar sobre lo que ha ocurrido, lo que se ha dicho y lo que dicen unos de lo que han dicho otros; pero no es de recibo suponer lo que dirían éstos si los otros hubieran dicho otra cosa distinta de la que han dicho o hecho, y utilizar esta suposición para atacarlos como si, efectivamente, lo hubieran hecho o dicho. Uf.
El blog de Marc Vidal me parece muy interesante y recomendable. Sus predicciones en el terreno de la economía suelen cumplirse (desgraciadamente) con una contumacia digna de mejor causa. Pero pululan entre sus comentaristas unos cuantos expertos que lo hacen parecer otro banderín de enganche para alguna nueva secta conspiranioca.
Hombre, que la crisis es enorme, profunda y estúpida (sí, estúpida: ¿cómo calificar de otra manera un cataclismo planetario que tiene su origen en algo tan aparentemente nimio como que un banco preste dinero a alguien que, probablemente, no podrá devolverlo, para que compre algo que vale menos de lo que le presta?) ya lo sabemos. Que sus consecuencias serán catastróficas y que la mayoría estamos a verlas venir, también. Pero hacerla formar parte de un gran movimiento orquestado para desembocar en un Golpe de Estado Universal, con bombas atómicas incluidas, es pasarse un poco, ¿no les parece?
“¿Y ahora? ¿Se van a acabar por fin los paraísos fiscales y las cuentas numeradas? ¿Será implacablemente investigado el origen de gigantescos depósitos bancarios, de ingenierías financieras claramente delictivas, de inversiones opacas que, en muchos casos, no son nada más que masivos lavados de dinero negro, de dinero del narcotráfico? Y ya que hablamos de delitos: ¿tendrán los ciudadanos comunes la satisfacción de ver juzgar y condenar a los responsables directos del terremoto que está sacudiendo nuestras casas, la vida de nuestras familias, o nuestro trabajo? ¿Quién resuelve el problema de los desempleados (no los he contado, pero no dudo de que ya son millones) víctimas del crash y qué desempleados seguirán, durante meses o años, malviviendo de míseros subsidios del Estado mientras los grandes ejecutivos y administradores de empresas deliberadamente conducidas a la quiebra gozan de millones y millones de dólares cubiertos por contratos blindados que las autoridades fiscales, pagadas con el dinero de los contribuyentes, fingen ignorar?”
Una vez más, lo que muchos pensamos puesto negro sobre blanco por quien, además de lucidez, muestra de continuo un envidiable dominio de la palabra.
No se salten los comentarios. Algunos son también memorables.
Estupefacto me quedé cuando lo oí. Mis amigos insisten en que, en efecto, el pobre sólo ha cometido el pecado de decir lo que diría cualquiera ante expectativas similares ¡Pero es que es Rajoy! ¡El del patriótico pasmo ante el teleprompter del año pasado!
La interpretación de Federico Vaz es de las que hay que guardar:
"Hay que solidarizarse con Mariano Rajoy no por haber sido pillado, sino por decir lo que casi todos pensamos: Los desfiles militares son un coñazo, la Fiesta Nacional es un coñazo, la Patria, un coñazo total... Un coñazo la cantinela del ejército democrático y oenegé, un coñazo la carcundia que va a los desfiles y abuchea a los políticos, un coñazo la Legión y su autoafirmación heterosexual cambiando a la cabra por macho cabrío, un coñazo la ministra de Defensa, un coñazo el desfile de los aliados de la OTAN. Los himnos son un coñazo; las banderas con el toro de Osborne dan grima; las tomas de posesión, un coñazo; las ruedas de prensa de los políticos, un pestiño desde el "buenos días a todas y todos"; las homilías patríoticas de los arzobispos en el 12 de octubre, un asco; Dios es un coñazo; la nadalitis, la alonsitis, la seleccionitis con su deriva patriótica, un horror."
"En resumen, que es casi mejor mantener los depósitos en las entidades de menor tamaño pues si quiebran, el Fondo de Garantía podrá cubrirla en su totalidad, pero si es una grande la cosa será imposible."
Hace ya varios años (cuatro, cinco o más) que muchos sabíamos que lo de la burbuja inmobiliaria no podía durar eternamente. Algunos amigos míos se empecinaban en cambiar de piso cada dos o tres años, comprando cada vez más caro e hipotecándose por más tiempo, al alegre grito de "los pisos nunca bajan". Según ellos, "en el peor de los casos, siempre tienes el piso y puedes venderlo".
Yo les decía (no me desmentirán) que "además de lo frustrante que resulta comprar algo a un precio que sabes que está artificialmente inflado, lo de pagar hoy treinta por un piso para venderlo el año que viene por cuarenta no puede ser ilimitado. Tiene que llegar un momento en que la subida de los precios alcance el techo de lo que los compradores son capaces de asumir. Entonces la construcción de nuevas casas se detendrá, y llegará el auténtico problema: los que construyen esas casas dejarán de comprar todo-terrenos, de salir de cañas y de renovar el vestuario; y la economía se hundirá ."
Félix Soria escribía esto a principios de 2007 (negritas suyas):
"Las previsiones de casi todos los analistas coinciden en que el precio de las viviendas está entre un 30% y un 100% por encima de su valor real, según superficie, ubicación y calidades. Cuando se desinfle la burbuja inmobiliaria (lo que ocurrirá a partir del otoño del 2007, según la mayoría de especialistas) dejarán de encarecerse e incluso se pueden abaratar entre un 15% y un 25%."
"Si el precio medio de los pisos cayera de forma generalizada --aunque sólo fuera un 10%-- resultaría que el nuevo valor de cientos de miles de viviendas depreciadas exigiría más pronto que tarde el correspondiente asiento contable.
Más sencillo: La garantía hipotecaria (el valor del piso) sería menor que el reflejado en los libros contables. ¿Consecuencias? Primera, el banco se descapitalizaría y, segunda, el propietario del piso (el que paga la hipoteca) estaría abonando intereses por el capital con el que compró algo que vale menos de lo que recibió prestado.
Luego, ¿quién paga gran parte del desmadre habido y del que hay?: Los ciudadanos con pisos hipotecados."
El peor de los casos es bastante peor de lo que imaginaban.
Otra explicación muy sencillita y clara de cómo los problemas de los bancos afectan a la economía real. Lo que llama mi atención, en esta ocasión, es la fecha en que fue escrito.
A finales de 2001, poco antes del advenimiento del euro, todos andábamos atareados intentando traducir a la moneda única los precios que, hasta entonces, siempre habían estado en pesetas. Mientras el Gobierno nos advertía de que no nos dejásemos engañar por los perversos redondeos, íbamos preparándonos, eurocalculadora en ristre, para bregar con los céntimos como si en ello fuera a irnos la vida. Entonces, una cerveza costaba unas 170 pesetas; es decir, un euro con dos céntimos.
Por aquel entonces, mi sueldo andaba por las doscientas cincuenta mil pesetas. Y yo hacía con la dichosa conversión un chiste que solía gozar de la benevolente comprensión de mis amigos: "gano mil quinientos euros; o sea, mil quinientas cañas".
Hoy, casi siete años después, gracias a las sucesivas "revisiones salariales con arreglo al IPC", mi sueldo casi llega a los mil ochocientos euros. Es decir, al precio actual de la cerveza, unas mil cañas. Eso es inflación real y lo demás son cuentos, ¿no les parece?
Compré en mayo un nuevo teléfono móvil (me gusta más decir "portátil", pero no me entiende nadie...), un Sony Ericsson modelo W910i. Según análisis y comparativas que había leído, era un buen aparato que destacaba, entre otras cosas, por la duración de la batería. Mi decepción fue grande cuando constaté que ésta se limitaba a dos días escasos, usando muy poco el terminal.
En foros y en la página de Sony Ericsson me recomendaron desactivar el "3G" y el "Bluetooth", y disminuir al mínimo la luminosidad de la pantalla. Ni por ésas. Me comentaron entonces que el fallo debía estar en el propio aparato, porque a nadie le ocurría lo mismo.
Llegué a cambiar la batería por otra nueva, con idéntico resultado.
Así que me armé de valor y, el pasado jueves día 2, por la tarde, me acerqué a la tienda en donde lo había comprado, Telecor (El Corte Inglés) con la intención de devolverlo y cambiarlo por otro igual, convencido como estaba de que mi terminal "había salido malo".
Allí me dijeron que no podrían cambiarlo porque habían transcurrido más de quince días desde la compra. Me dieron el número del servicio técnico de Sony Ericsson y me ofrecieron otro terminal de sustitución para el caso de que tuviera que enviarlo para su reparación.
De repente, a la dependienta se le ocurrió preguntarme por la antigüedad de la SIM, la tarjetita que lleva el "chip". "Más de diez años", le dije. "Entonces es posible que sea de eso".
En diez minutos, que aproveché para copiar la agenda al teléfono, tenía un duplicado de la tarjeta. Sólo me costó 4.50 euros.
Por la mañana del viernes 3 puse el terminal a cargar. Y la carga de la batería ha durado hasta hace una hora: Prácticamente, seis días.
Era la SIM.
Como también hay que dejar constancia de las cosas positivas, cuento esto aquí por si a alguien le pasa algo similar.
Ustedes dirán, con razón, que "guardo" artículos de Félix Soria con mucha frecuencia. Pero estoy seguro de que me disculparán cuando lean el elegante y certero repaso que da al pedantón de Juan Manuel de Prada, con motivo de la columna que este adalid de la falacia expresada con florido verbo publica en XLSemanal. Como ejemplo, y para no olvidar la primacía del "saber" en su pugna con el "creer", amenazada una vez más por el eterno retorno de los brujos, anoto este párrafo (negritas mías):
"Es legítimo que De Prada anteponga el acto puntual o la actitud personal de creer al interminable proceso de estudiar e investigar. Lo que no parece legítimo es que retuerza conceptos y denigre a todos los medios y a sus profesionales para endiosar su opinión. Hay cosas que sí están perfectamente probadas. ¿Por ejemplo? Pues, sin ir más lejos, está probado que existe un sector del catolicismo que está empeñado en propalar la falacia de que la convicción (creer) es un bien intelectual más valioso que el conocimiento (saber)."
En su otro blog, Ismael Valladolid traduce este artículo de Tom Whitwell en el que se aborda el cambio profundo que ya se está produciendo en el mercado de la música, con las resistencias que conocemos, desde un encuadre algo diferente: ¿dónde está escrito que las estrellas del rock deben ser asquerosamente ricas?
Me llama la atención el planteamiento de esa forma nueva de ganar dinero vendiendo, por medio de la comunicación directa, productos exclusivos a los true fans. A quienes, claro está, se supone también con el riñón bien forrado.
Con algo menos de elitismo, puede parecerse a aquello de publicar los discos en dos ediciones: rústica, en formato mp3 y CD pequeño en funda de cartón, a cuatro o cinco euros el ejemplar. Y de lujo, con fotos, libros, vídeos, entradas, acceso a productos exclusivos, etc., al precio que sea: los true fans siempre pagan.
Impecable análisis el que hace Félix Soria de la encuesta de intención de voto que presenta el diario Público en su edición de hoy. Aunque seguramente no lo menciona por obvio, yo sólo añadiría que, a grandes rasgos, lo que el PSOE pierde es lo que ganan IU, ERC y BNG. El voto útil vuelve a casa.
Por lo demás, estoy de acuerdo con Félix en que la ignorancia y la desidia, con toda probabilidad interesadamente cultivadas ambas, son lo que inclina a esa parte oscilante del electorado a optar, cuando lo hacen, por formaciones de derecha. Con respecto al apoliticismo, recuerdo dos frases reveladoras. Una la pronunciaba José Sazatornil en una película de Berlanga (La escopeta nacional, tal vez), cuando afirmaba, enfático, "yo, como mi padre, apolítico; de derechas de toda la vida". La otra es del Insigne Anterior Jefe del Estado: "Usted haga como yo: no se meta en política". Algunos de mis conocidos piensan de esa manera: asocian política con izquierda, con subversión y, más recientemente, con corrupción. Por eso, según ellos lo ven, la gente tranquila, normal, la del orden natural de las cosas, se desentiende de la política... y vota al PP.
Copio, para guardarlo, el último párrafo del artículo de Félix, quien lo incluye al final de su post en forma de nota a pie de página:
"El apoliticismo (o nihilismo político) es uno de los mejores banderines de enganche de los conservadores. Frases como "a mi no me interesa la política", "todos los políticos son iguales" o "la política es un engañabobos" reflejan escaso o nulo sentido de colectividad, lavados de manos o simple egoísmo, entre otras cosas. La persona que dice ser apolítica llega a estar convencida de que su opinión o su voto es inútil y sin decirlo, ni quizá pensarlo, da alas a quienes preferirían que las decisiones que afectan a todos las tomara un grupo de elegidos por el dedo de dios... o de las armas. Los apolíticos, aunque no lo sepan o lo callen, también hacen política. Durante el franquismo, el mejor pilar del régimen fue el apoliticismo, cuya representación ostentaba la sacralizada mayoría silenciosa, a la que todavía hoy recurren quienes quieren hacer y deshacer a su antojo."
Veo en el blog de Ismael Valladolid este manifiesto humanista. Todos los puntos son plenamente asumibles. Lo malo es que se le pone delante a uno que vota al PP y también lo firma...
"... Creemos en el optimismo y no en el pesimismo, en la esperanza y no en la desesperación, en el aprendizaje y no en el dogma, en la verdad y no en la ignorancia, en el disfrute y no en la culpa o el pecado, en la tolerancia y no en el miedo, en el amor y no en el odio, en la compasión y no en el egoísmo, en la belleza y no en la fealdad, y en la razón y no en la fe o la irracionalidad. ..."
Y todos tenemos la impresión de que cada vez será más corto.
El invierno, refugio de poetas románticos, símbolo de frío y metáfora de nostalgia, melancolía, introspección, soledad buscada, reflexión.
Si nos quedamos sin invierno nos quedamos sin dentro.
Sin oscuros.
Sin recogimiento.
Sin acogedor.
Sin pensativos.
El fin de las estaciones es el fin de una manera de pensar.
...
Al igual que en la vida, hemos estirado la juventud del tiempo de manera antinatural.
El clima se viste de bachiller, se compra un descapotable y se dedica a vivir en noviembre lo que tendría que haber vivido en abril."
Risto Mejide, en su libro El pensamiento negativo (Espasa Calpe, 2008)
He seguido Operación Triunfo (un pasado en la música marca mucho) lo justo para apreciar que este muchacho no es el cantamañanas egocéntrico y engreído que creen ver los que ven la tele de manera superficial... que son casi todos los que la ven: para ellos inventan el personaje los linces de Gestmusic. Ahora estoy leyendo con creciente interés su libro, descubriendo a un tipo inteligente y agudo que mira la vida haciendo el esfuerzo de no quedarse en la envoltura. Echando mano de un cierto ingenio para el retruécano y el juego con el significado de las palabras, con un aire de sinceridad que no por afectada hace menos atractivo su discurso, Mejide trae al papel muchas de esas cosas que ya sabemos pero no decimos por cansancio o por ser conscientes de la inutilidad de hacerlo.
Lo que sigo sin entender es su pasión por La Niña Azul...
Siempre me gustó decorar mis cuadernos escolares (y mis folios universitarios...) Desgraciadamente, no conservo ninguno: nunca les di mayor importancia; probablemente, porque no la tenían.
Por eso enlazo a esta dirección, que he encontrado en el impagable Libro de Notas. Dibujos de toda clase, técnica y temática. Inquietantes, románticos, furiosos, humorísticos... todos realmente interesantes.
Por lo demás, siempre me he preguntado cuál será la causa de esa fascinación que los cuadernos Moleskine provocan en sus usuarios. La verdad es que nunca llegué a conocerlos: cuando yo estudiaba no se estilaban en mi entorno, o no eran accesibles. Seguramente, esa es la razón de que no llegara a enamorarme de ellos... Como sí lo hice de la magnífica grapadora que compré a los 18 años, recién llegado a Madrid, y que me duró hasta que, veinticinco años después, mi hija se la llevó al colegio (sin decírmelo, claro) y tardó solo un día en lograr que alguien se la sacara de la mochila.
"Propongo utilizar el patrón hombre. Cada moneda, cada divisa, estará denominada en relación a seres humanos. El mercado sabrá claramente, sin dudas, cuántos euros vale un europeo, un keniata o un argentino."
LaNetro ha cambiado su página de modo que los cines ya no están donde antes, así que acabo de cambiar el enlace en el blogroll. Ahora hay que pinchar sobre el cine cuya cartelera queremos ver y, luego, sobre la pestaña "programación".
La nueva página también ofrece la posibilidad de pinchar sobre la película que nos interese y, en su cuadro correspondiente, aparece referencia a los cines en que se proyecta y a sus horarios.
"Continuemos con la comparativa gastronómica, un poco sui géneris. «Ella elle l'a» no es un producto despreciable, simplemente es una hamburguesa musical facturada por una cadena multinacional. Comida rápida. Nada obliga a que disguste por sí misma, pero es una hamburguesa de las que se producen como churros, mezclando tramposamente las partes menos nobles de la carne con todo tipo de ingredientes que fomentan la adicción, como el azúcar (1). Coldplay sería un huevo frito; también es comida rápida pero presume de una naturalidad y honestidad culinaria sin pretensiones que le favorece. Bruce Springsteen, por ejemplo, sería como una paella; es una fórmula más que trillada, como el huevo frito, y no aporta nada nuevo, pero no le hace falta, porque es tan sabrosa como perdurable. A veces no le coge el punto al arroz, pero cuando lo clava está para chuparse los dedos."
"Tengo comprobado que casi todos los que se proclaman “ciudadanos del mundo” lo dicen porque creen que el mundo empieza y acaba en su barrio."
Siempre que veo que un informativo abre con "imágenes dantescas" de algún "pavoroso accidente", en el que un coche se ha convertido en un "amasijo de hierros" del que los bomberos han debido "emplearse a fondo" para "excarcelar a las víctimas", pienso "vaya, seguro que el accidente ha ocurrido a las puertas mismas de la emisora; si hubiese tenido lugar en algún lugar más apartado, no tendrían imágenes y, entonces, no habría noticia".
No es que lo más cercano nos importe más; es que nos pilla más a mano.
Luego, quizás, escribiré algo acerca de la opinión que me merecen situaciones como la descrita aquí. De momento, lo guardo.
Mención especial al comentario que hace Raúl Montoro a las 12:41, porque ahí está el meollo de la cuestión. Jaleada, cuando no provocada por algunos medios deseosos de aumentar la audiencia a cualquier precio, la inversión de la norma jurídica "in dubio, pro reo" hace que las buenas gentes vean con toda naturalidad que un inocente sea considerado culpable, porque eso ocurre en muy pocas ocasiones. La estadística elevada al rango de Ley.